LA PAZ ES PARA TODOS: Carta abierta frente a los hechos ocurridos el 05 de octubre en zona rural de Tumaco. Por Edilson Romaña

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Por Edilson Romaña

Hoy me levante consternado. Nunca pensé que después de haber dejado las armas con el pleno convencimiento que encontraríamos las vías específicas para alcanzar una paz estable y duradera sin más derramamiento de sangre, fuéramos a tener que presenciar y sufrir estos hechos tan dolorosos cómo está masacre terrible ocurrida en el departamento de Nariño.

Desde nuestro Espacio Territorial de Capacitación y Normalización, ETCN, Ariel Aldana en Tumaco,  la incertidumbre y la indignación nos asaltan tomándonos impotentes, como solo observadores de un drama humanitario sin precedentes en estas tierras de gente humilde y soñadora.

Vimos el sobre vuelo de helicópteros que pasaron  rasantes sobre nuestra zona y todo porque en el Alto Mira,  frontera con Ecuador se presentaba la infame agresión de la Fuerza Pública contra campesinos desarmados, derivando en una criminal masacre que no tiene justificación alguna.

El saldo que nos informa la comunidad es de 10 personas asesinadas a bala, y más de 30 heridos. Los dantescos hechos fueron registrados en teléfonos celulares de la población civil que se encontraba en el lugar de los acontecimientos.

Sigo Pensando y espero no  equivocarme, que “La Paz” es para todos, que no se siga mirando a los campesinos como los enemigos del país, como si fuéramos los parias que hay que aniquilar debemos  buscar maneras de sobrevivir en un país donde se han cerrado las posibilidades de trabajar honesta y dignamente. Porque lo único que quiere la gente pobre que ha sido empujada por la miseria a sembrar coca es poder ganar el pan para sus hijos.

¿Qué confianza va haber entre los habitantes de Tumaco con las instituciones del Estado si los hechos vividos, fotografiados u filmados  hablan por sí solos?

Lo que ocurrió es claramente una masacre y no hay justificación que valga, porque este es un crimen de Estado.

Les digo a mis compañeros que hoy volví y presencié con mis propios ojos hechos dolorosos,  un baño de sangre como en los tiempos del “Plan Patriota” donde se libraban los más cruentos combates.  Pero ahora aquí contra labriegos inermes a los que el gobierno les ha incumplido con la sustitución y con la inversión social.

Ya estaban borrándose  de mi mente este tipo de escenarios de terror y muerte cuando iniciamos  el esperanzador camino de construcción de paz con la actividad permanente de diálogo con las comunidades, con el trabajo material y las  reuniones para sacar esta región y este país de la miseria y las penurias del conflicto armado. Pero desafortunadamente lo que estamos viviendo es la consagración de los incumplimientos a los que se suma esta masacre  inmisericorde que no puede pasar desapercibida por la comunidad internacional y por todos los organismos defensores de derechos humanos.

A los campesinos y la comunidad entera, mi solidaridad, y la solidaridad de todos los compañeros y compañeras de la Fuerza Alternativos Revolucionaria del Común.

Exigimos esclarecimiento de los hechos, definición de responsabilidades y sanción para los autores materiales e intelectuales de tan abominable crimen.

Con dolor e indignación.

Edilson Romaña.

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