Más allá de los votos, ES EL TIEMPO DE LOS SUEÑOS. Por: Wilson Sánchez Jiménez.

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Foto: Zabier Hernández Buelvas

 

 Por: Wilson Sánchez Jiménez.

La política es el terreno más movedizo y sinuoso que la sociedad ha inventado hasta ahora. Sus sendas son escabrosas y requieren permanentemente de la imaginación creadora para caminarlas. Sin evadir y desconocer todas las retahílas de los analistas, académicos, profesionales de la “Política”, diagnosticadores del presente, cabalistas, oráculos y mentalistas, todos estos en una afanosa maratón por pretender decir “verdad” y sentar posición sobre la tozuda realidad, muchas veces olvidan los algoritmos del horror de la guerra.

Ante tal acontecimiento, es dable detenernos un instante y respirar con profundidad sobre la exacerbación de la información que hoy intoxican los ámbitos de las redes sociales y los medios masivos de información. Los profetas de la democracia electoral, han centrado sus análisis en mostrar que el problema del país se resuelve con votos y con la instauración de un ejercicio político desde las esferas parlamentarias. Algunos analistas vociferan a los cuatro vientos el descalabro electoral en boca de urnas, de la Fuerza Alternativa del Común.

Desde las autopistas virtuales pretenden evaluar un proyecto político, contando votos y escudriñando las exotéricas mecánicas electorales. Los votos no pueden ser el punto de partida para edificar un escenario propicio para transformar la sociedad, y menos aún, en una sociedad que demuestra patéticamente lo que significa el sufragio en un orden social apestado por la servidumbre voluntaria y el menoscabo de la humanidad.

La coalición estable de poder, caracterizada por la violencia sistemática y generalizada a trasladado la guerra a las esferas de la política formal, demostrando que al opositor de clase se le debe eliminar de raíz de todos los escenarios. El régimen colombiano aún está lejos de aceptar la existencia de un proyecto político que le incomoda y le quita los sueños. La coalición estable de poder, sabe muy bien que la disputa con las Farc no se resuelve con los resultados del 11 de marzo y menos aún con los resultados de las elecciones presidenciales. En este sentido, de lo que se trata entonces, es de desencadenar la imaginación y la creatividad más allá de lo estrictamente electoral, aspecto que puede llegar a ser el resultado contundente de un minucioso proceso de organización de la sociedad.

Es pertinente girar la mirada y afinar el oído hacia los terrenos de la gente del común, redoblar los esfuerzos para escuchar con profundidad todas las diversas voces de nuestros pueblos, sus experiencias y saberes, sus acumulados, luchas y modos de vida; abrir el abanico a los sueños y esperanzas de todos, sumar edificando con todos. Es el tiempo de los sueños…

Ciudad de las Palmas, 16 de marzo de 2018. Ciudad de las Palmas, ciudad del delirio, 16 de marzo de 2018

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